lunes, 27 de octubre de 2014

CARTA DE SU MADRE A SU HIJA

Carta de una madre a su hija... Mi querida hija, el día que me veas vieja, te pido por favor que tengas paciencia, pero sobre todo trata de entenderme. Si cuando hablamos, repito lo mismo mil veces, no me interrumpas para decirme “eso ya me lo contaste”, solamente escúchame por favor. Y recorda los tiempos en que eras niña y yo te leía la misma historia, noche tras noche hasta que te quedabas dormida.Cuando no me quiera bañar, no me regañes y por favor no trates de avergonzarme, solamente recuerda las veces que yo tuve que perseguirte con miles de excusas para que te bañaras cuando eras niña... Cuando veas mi ignorancia ante la nueva tecnología, dame el tiempo necesario para aprender, y por favor no hagas esos ojos ni esas caras de desesperada... Recuerda mi querida, que yo te enseñé a hacer muchas cosas como comer apropiadamente, vestirte y peinarte por ti misma y como confrontar y lidiar con la vida... El día que notes que me estoy volviendo vieja, por favor, ten paciencia conmigo y sobre todo trata de entenderme... Si ocasionalmente pierdo la memoria o el hilo de la conversación, dame el tiempo necesario para recordar y si no puedo, no te pongas nerviosa, impaciente o arrogante... Solamente ten presente en tu corazón que lo más importante para mí es estar contigo y que me escuches... Y cuando mis cansadas y viejas piernas, no me dejen caminar como antes, dame tu mano, de la misma manera que yo te las ofrecí cuando diste tus primero pasos... Cuando estos días vengan, no te debes sentir triste o incompetente de verme así, sólo te pido que estés conmigo, que trates de entenderme y ayudarme mientras llego al final de mi vida con amor... Y con gran cariño por el regalo de tiempo y vida, que tuvimos la dicha de compartir juntas, te lo agradeceré... Con una enorme sonrisa y con el inmenso amor que siempre te he tenido, sólo quiero decirte que te amo, mi querida hija... Tu mamá 


sábado, 22 de febrero de 2014

TRABAJO EN EQUIPO

                                                                    Amador Ah Morir.

miércoles, 5 de febrero de 2014

martes, 28 de enero de 2014

EL PERRITO

El perrito....
Un día un niño con una gran sonrisa le dijo a un señor:
- Señor, quiero comprarle uno de sus cachorritos.
El granjero le respondió:
- Estos cachorritos son de raza, y cuestan mucho dinero- le dijo el granjero.
- He conseguido treinta y nueve centavos, ¿es esto suficiente?, le dijo el niño preocupado de que el dinero no le alcanzara para comprar su perrito.
- Seguro, le dijo el granjero, comenzando a silbar y a gritar:
-"Dolly, ven aquí".
Dolly salió corriendo de su casita y bajó la rampa seguida de cuatro pequeñas bolas de piel.
Los ojos del niño danzaban de alegría. Entonces de la casita salió, a EL PERRITO Nhurtadillas, otra pequeña bola, ésta era notablemente más pequeña. Se deslizó por la rampa y comenzó a renguear en un infructuoso intento por alcanzar al resto. El niño apretó su carita contra la cerca y gritó con fuerzas:
- ¡Yo quiero a ése!, señalando al más pequeño. Pero el granjero le dijo:
- Hijo, tú no quieres a este cachorrito. Él nunca podrá correr y jugar contigo de la forma en que tú quisieras.
Al oír eso, el niño bajó la mano y lentamente se subió el pantalón en una de sus piernas, le mostró una prótesis de doble abrazadero de acero a ambos lados de su pierna, que iba hasta un zapato especial. Mirando al granjero, le dijo:
- Como usted verá, señor, yo tampoco corro tan bien que digamos, y él necesitará a alguien que lo comprenda.